Post-it Plus: pensamiento en digital

Ha llegado hasta mí esta app que me resultó curioso probar. A veces he utilizado los famosos post-it para crear alguna idea o generar proyectos entre personas, incluso en clase con los alumnos.

El uso de estos pequeños papeles adhesivos genera dinámicas interesantes, siempre y cuando se cierren en el mismo momento y no sea necesario trasladar el resultado a otra sala o de compartirla con personas en otros lugares.

Esta aplicación oficial del fabricante parece que puede solucionar el problema. Post-it Plus maneja un concepto muy simple. Una vez creado el panel con el montón de Post-it pegados en la pared, se hace una foto. La app reconoce automáticamente cada nota, la digitaliza y a partir de ahí, puedes continuar moviendo y agrupando las notas digitales a tu antojo.

No tardaré en probara en clase y con mi claustro.

Infografía sobre las destrezas de pensamiento de Robert Swartz


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Mi FAQ sobre Design Thinking (post-286)

El pasado 16 de febrero me invitaron a impartir un taller sobre “Design Thinking (DT) and Social Innovation” en ESADE, con motivo de la V Jornada Anual que organiza el Instituto de Innovación Social de esa Escuela de Negocios.
Me sorprendió la invitación porque suelo jugar en otra liga, pero al final pasa lo de siempre: todo es cuestión de personas; así que me animé a bailar a casa del trompo.
La experiencia fue muy interesante, no solo por el taller mismo al que asistieron unas 60 personas, sino por la posibilidad que me dieron de participar en el plenario y compartir allí mi punto de vista sobre cómo la innovación, y en particular el DT, pueden mejorar las estrategias de sostenibilidad y dotarlas de más eficacia, empatía y humanismo. También aproveché para esbozar algunas de las críticas que podría hacer a la formación que practican las Escuelas de Negocio, un tema al que dedicaré una entrada próximamente. Tienes imágenes del evento aquí.
En las semanas previas al evento abrí una serie en Google Moderator para recoger y ordenar preguntas que pudieran ayudar a organizar la agenda de la sesión. Los participantes podían subir sus propias preguntas, votar las de otros, e incluso responderlas. Me hicieron 15, de las que he elegido las más relevantes para el post de hoy. Espero que este formato de FAQ (“preguntas más frecuentes”) ayude a entender mejor lo que es el Design Thinking y las oportunidades que ofrece para innovar:
1.- ¿En pocas palabras, qué es el Design Thinking?
Una metodología de resolución de problemas aplicable a cualquier ámbito de innovación que requiera un enfoque creativo, y que se basa en estos principios: a) Empatía: una observación profunda de las necesidades de los usuarios, incluyendo las emociones, b) Imaginación: la búsqueda “optimista” de soluciones, de lo deseable vs. lo posible, c) Experimentación: la visualización de posibles alternativas de solución mediante el prototipado colaborativo, d) Aprendizaje iterativo: la iteración del proceso de observar-crear-prototipar-vali­dar cuantas veces sea necesario, para aprender en cada paso, hasta encontrar la mejor solución.
2.- ¿Qué aporta de “más humano” el Design Thinking en la forma de innovar?
Podría resumirlo en estos puntos: a) Es antropocéntrico, centrado en las personas, b) Aporta herramientas muy útiles para mejorar la empatía hacia los usuarios/beneficiarios, c) Abre la puerta a las humanidades, y a los humanistas = Menos hoja de cálculo y tecnología, y más interés por comprender la cultura, el contexto y las personas, d) Estimula un mayor uso del lado derecho del cerebro (donde están la intuición, las emociones, la imaginación, la fantasía), hasta ahora muy devaluado en los procesos de innovación que han sobreexplotado el hemisferio izquierdo (el analítico-racional), e) Es colaborativo y multidisciplinar, más inclusivo = reconoce el valor del conocimiento vivencial, y no solo del experto.
3.- ¿Cómo difundir el DT para que sea usado por más gente?
Daría mucha formación sobre esto. Mientras más, mejor, pero de calidad. Mi sueño es organizar talleres para dos colectivos especialmente necesitados de estas habilidades: 1) los directivos de empresas, 2) la clase política. Ambos tienen una enorme carencia de empatíamientras más arriba están en la escalera jerárquica, más desconectados se les ve de las expectativas, necesidades y temores de la gente a la que en teoría sirven. Esa desconexión genera disonancias que tienen un elevadísimo coste social. Por eso hay que enseñarles que la vida, la sociedad y las empresas no se pueden reducir a una hoja de cálculo (para contabilizar beneficios, o votos, lo mismo me da), sino que todo, absolutamente todo… debe concebirse y hacerse poniendo a las personas en el centro. Y el DT ayuda mucho a comprender esto tanto por la filosofía que le sustenta como por las técnicas que usa. Pero la gente va a entender de verdad su potencial si “aprende haciendo”, es decir, si lo aplica a la gestión de un proyecto concreto y tangible.
4.- ¿Tiene alguna relación el DT con las “Metodologías ágiles”?
Las metodologías ágiles, que nacieron en el mundo del software (SCRUM, etc.), tienen varios puntos de convergencia con el DT. En mi opinión pueden ser estos: a) El gusto por la cultura del prototipado, el ensayo-y-error, y los ciclos cortos de iteración, b) “Release early” es un axioma de las metodologías ágiles, y esto se acerca mucho al concepto de “dirty, cheap and fast prototyping” que defiende el DT, c) Las personas por encima de los procesos y las herramientas (claramente documentado en elManifiesto Ágil), d) No a la hiperplanificación-de-despacho, y más vocación de acción “a pié de calle”, e) Énfasis en la colaboración con el cliente/usuario.
5.- ¿Hay que saber de diseño, o ser diseñador/a, para dominar el DT?
Para ser un buen “design thinker” no hay que ser diseñador. En absoluto es necesario. Del mismo modo que muchos “pensadores de diseño” no son diseñadores (los hay con formación en múltiples disciplinas), muchos diseñadores tampoco son “design thinker“. Esta contradicción se explica, en parte, porque desde mi humilde punto de vista el nombre de esta metodología está mal elegido, e induce a la confusión. En lugar de llamarse “Design Thinking”, el nombre más preciso sería “Anthropological Doing“, porque va más de “mirada antropológica” que de saber “diseñar” en los términos que hemos entendido históricamente el “diseño“. En D-School, la escuela de DT de la Universidad de Stanford, me han llegado a decir que los profesionales a los que más les cuesta reconocer esta metodología son los diseñadores.
6.- ¿Podemos diseñar innovación en gestión?
Por supuesto, y eso es “lo nuevo” que aporta el Design Thinking al “Diseño” entendido en los términos tradicionales. Además del “Product Design” de toda la vida, ahora añadimos el diseño de intangibles como el “Service Design” (diseño de servicios), el “Social Design” (diseño de soluciones para proyectos sociales), y el “rediseño de modelos de negocio” (“Business Model Design“) o de procesos/dinámicas de gestión en organizaciones. Si entendemos el DT como una metodología para innovar (y no como una técnica para diseñar objetos), se abren todas estas posibilidades, y muchas más.
7.- ¿En qué salidas profesionales puede servir el DT? ¿Es un concepto ya extendido?
Mucho me temo que tengo malas noticias. Es una moda, pero no un concepto extendido, ni bien comprendido. Estamos en pañales. Y creo que el propio nombre ayuda poco, porque hablarle a un empresario de “pensamiento de diseño” es, en el mejor de los casos, reducirlo todo a Apple. Lo primero que te dicen es: ¿y para qué necesito yo un “diseñador”?Si entender que el (buen) diseñador es alguien al que le importa no sólo “lo estético”, sino también “lo funcional” ya es complicado, podemos imaginarnos la dificultad de comprender lo que es “pensar-como-diseñador”. En relación con las salidas profesionales, soy más optimista. Le veo muchas, aunque insisto, no se colocarán en el mercado laboral (de momento) como “Design thinkers”, sino como buenos gestores de proyectos de innovación. Creo, por otra parte, que abre inmensas posibilidades para la gente de humanidades (bellas artes, sociología, antropología, psicólogos sociales, etc.) porque por primera vez se les empieza a tener en cuenta como perfiles que aportan valor a la innovación, incluso por las empresas. Invito a estos profesionales a que se acerquen al DT como estrategia para abrirse un espacio en los equipos de gestión.
8.- ¿Crees factible aplicar el DT al sistema sanitario público?
Si hay dos ámbitos donde el DT tiene muchísimo que aportar son la Educación y la Salud. Innovar en el modelo sanitario público exige un enorme esfuerzo de co-creación, y para eso se necesitan “coalition builders” que ayuden a formar equipos que trabajen juntos siguiendo estrategias de ganar-ganar. El DT es muy buen framework para facilitar ese tipo de acercamiento constructivo, porque  añade foco al desafío de innovación. Pero además, la llamada “cultura del prototipado” que defiende el DT es muy propicia para generar dinámicas de consenso, porque mientras “se-amasa-la-arcilla”, la gente habla menos, y hace más. Y hacer más, poniendo a prueba las restricciones de solución, permite que los parlachines se callen, y dejen trabajar a los que realmente están por encontrar soluciones. Finalmente agregaría que nuestro modelo sanitario es un caso típico de “wicked problem” (“problema maldito”), porque ni siquiera está claro qué es lo que hay que resolver, dónde está el verdadero problema. La solución a este tipo de desafíos necesita de co-diseño, de equipos multidisciplinares, y de un espacio-para-la-creación que huya de prejuicios, y que intente empezar la reflexión desde “lo deseable”, y no desde “lo posible”. Hay que empezar por estimular el pensamiento divergente, y eso el DT lo hace muy bien.
9.- ¿Podría aplicarse el DT a la política, y que lo usen los ciudadanos de a pié?
En una pregunta anterior hablé de la necesidad que tenemos de dar formación en DT a la clase política, pero es cierto que sin buenos ciudadanos, no tendremos buenos políticos. Hay que popularizar la cultura del DT pero empezando desde abajo… que es como se hacen las cosas bien de verdad. Los “ciudadanos de a pie” deberían formarse en esto, pero la única forma de hacerlo es trabajando con proyectos concretos, con “desafíos de innovación” que realmente les interesen. Se pueden hacer auténticas maravillas si se lo explicamos, y les damos cámaras, libretas de apuntes y herramientas para que se co-responsabilicen de la solución de sus problemas. Es fundamental que adquieran habilidades para practicar una “mirada antropológica” que les ayude a comprenderse mejor a sí mismos, y a su comunidad. Podría extenderme largamente en este punto, porque veo muchas posibilidades de “democratizar la política” usando lógicas de DT, pero es un tema que voy a dejar para otra entrada.
En fin, éstas son mis nueve preguntas. La décima, si quieres, la pones tú…

– See more at: http://www.amaliorey.com/2012/02/26/mi-faq-sobre-design-thinking-post-286/#sthash.nw0A7Wct.dpuf

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How To Capture Ideas Visually With The iPad

By its very design, the iPad promotes consumption.
Essentially an interactive mobile screen, the combination of physical form and supporting software-based user interface on Apple’s wunder-tablet suggests watching and listening, enabling you to tear the “monitor” off the desk and take it with you.
By lacking a keyboard, input and production aren’t quite as natural. That isn’t necessarily because the iPad can’t accommodate such input, but rather that the software–and our habits as users–haven’t completely caught up with the not-insignificant shift in interface.
But it doesn’t have to be that way.
One microcosm of the potential of the iPad in learning is the concept of visual recording.
Visual recording is what it sounds like it’d be. As opposed to recording audio, visual recording captures visuals, though not necessarily in photographic form. The process of visually capturing ideas with the iPad isn’t terribly complex in concept. If you can think of concept-mapping, you’re halfway there.
But executing it in practice–and then doing something meaningful with those iPad-captured images–isn’t second-nature simply because it’s not something you do everyday.
The following video does an excellent job of exploring this idea, answering the following questions:
1. What is visual recording?
2. What tools (and apps) are available to make it work?
3. What do you need to understand to be able to do it?
4. Post-production, what do you do with the recordings when you’ve finished?
It is also honest, offering the pros and cons of each app, and of the iPad itself in various learning domains.

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Como seres humanos somos complexos, complicados e até inovadores

Design Thinking, os processos e as pessoas
Eu penso que podemos dizer que um processo de inovação pode ser a implementação de um novo método de produção ou de distribuição ou ainda de um qualquer procedimento significativamente melhorado.
Isto normalmente inclui mudanças significativas nas técnicas, nos equipamentos e ferramentas de uma organização.
Qualquer processo de inovação deveria (?) definir e descrever as ações e os resultados da aplicação de métodos e ferramentas específicas e as razões que justificam esses métodos e ferramentas.
O processo de inovação, no contexto empresarial, é uma ação estruturada que é muito fácil de implementar. Ela começa com um problema e termina com lucro. Como tal, é o processo de negócio ideal.”
Mas, um processo de inovação depende fundamentalmente de interações como forma de obtenção de novos conhecimentos.
É através da diversidade e das experiências multiculturais que as pessoas aprendem novos conceitos e são confrontadas com novas ideias bem como estão expostas a uma série de registos comportamentais e cognitivos para diferentes situações e para problemas diversos.
Quando as pessoas, contactam com novas ideias (diferentes), o mais provável é que surjam novas combinações de informação.
A exposição a vários ambientes culturais diferentes pode levar as pessoas a terem acesso ao conhecimento “não convencional”, mas que antes não estava disponível.
Quando por exemplo, as pessoas adquirem e aplicam com sucesso ideias incongruentes de outras culturas, a sua disponibilidade psicológica, para procurar e identificar ideias provenientes de diversas fontes e usá-las como entradas nos processos criativos, aumenta, permitindo a exposição contínua a uma ampla gama de novas ideias, novos limites e novas práticas.
A confrontação com a diversidade multicultural e com a diversidade de disciplinas, cria ambientes favoráveis à criatividade e ao encontro de soluções que melhor encaixam nos problemas delicados dos negócios com que nos deparamos.
“A inovação, um fator crítico na concorrência de negócios, é mais conceito complexo que muitos percebem. Muito mais do que princípios, regras e procedimentos, é um processo mais eficaz, quando imbuídos de atitudes e formas de pensamento que evoluíram ao longo gerações na comunidade daqueles que rotineiramente praticar a invenção criativa e síntese. Significativas entre estas são as formas de pensar do design apropriadamente conhecido como “design thinking”.
Neste sentido o design thinking encaixa no processo de inovação e vai mais longe desafiando o status quo porque os pensadores design podem resolver os problemas mais delicados através do pensamento integrativo num ambiente de colaboração, usando a lógica de abdução, isto é, a lógica do que pode ser e não o que deve ser ou o que é.
Design Thinking é um conjunto de pressupostos que permite formas de colaboração em equipas interdisciplinares com resultados surpreendentes. É caracterizado por movimento e pela maleabilidade.

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Coherencia en los espacios formativos: Design Thinking con equipos directivos

copyloveEste es el reto: trabajar en la formación de los equipos directivos como creemos que estos podrían trabajar con sus claustros para que el profesorado trabaje con su alumnado como creemos que habría que trabajar en clase. ¿Acaso es creíble pedir al profesorado que abandone las metodologías pasivas de la Pedagogía Tóxica cuando cada vez que se acercan a la universidad o a un centro del profesorado reciben ponencia tras ponencia sin que nadie se interese por escuchar su voz o conocer sus ideas? Para buscar la coherencia en los espacios formativos invocamos uno de los conceptos más de moda actualmente: haremos Design Thinking con equipos directivos.
¿Qué es el Design Thinking?
Según Wikipedia (en inglés, no hay versión en ninguna de las lenguas de nuestro país), la expresión “design thinking” hace referencia a “los métodos y procesos de investigación de problemas mal definidos, adquisición de información, análisis del conocimiento y propuesta de soluciones en los ámbitos del diseño y la planificación”. Aunque se vincula con las áreas donde tuvo su origen (el diseño, la ingeniería y posteriormente la administración y dirección de empresas), hoy se utiliza en una gran variedad de contextos como estrategia de acción reflexiva y crítica: quizás la mejor referencia para comprender la riqueza y diversidad de enfoques dentro del design thinking es el e-book de Hugh Dubberly How do you design?, donde se recogen más de un centenar de procesos de diseño y desarrollo en todo tipo de ámbitos y campos de trabajo.
Para sintetizar qué podemos entender por design thinking, la clave es un cambio de foco. En lugar de centrarnos en el problema y sus causas, el grupo de trabajo se concentra en el diseño de prototipos que puedan venir a solucionar el problema. A partir de estos prototipos y tras un ciclo de diseño claramente establecido, se pone en funcionamiento el proyecto y aprende de su implementación. En este recorrido los valores de creatividad e imaginación, trabajo en equipo, empatía, curiosidad e implicación son fundamentales.
Tim Brown, autor de Change by design, entrevistaba recientemente en su blog a Sandy Speicher en relación con el uso del design thinking en educación. Entre las preguntas que se han hecho en IDEO Sandy menciona las siguientes:
  • ¿Cómo podemos crear una plataforma digital de aprendizaje que ayude a estudiantes adultos a acabar con éxito sus estudios universitarios?
  • ¿Cómo podríamos desarrollar una red de escuelas de calidad internacional que sea asumible económicamente (por debajo de los cien dolares al mes) y que pueda ser extendida para cientos de miles de estudiantes de clase media en Perú?
  • ¿Cómo podríamos comprometer a los padres para que comprendan tendencias y temas educativos nacionales?
  • ¿Cómo podríamos diseñar un entorno inclusivo de aprendizaje que conecte el aula de Educación Secundaria con las oportunidades del mundo digital?
  • ¿Cómo podríamos crear soluciones sistémicas que ayuden a más estudiantes a acceder a la universidad?
Desde IDEO, además, han preparado una web, Design Thinking for educators, donde se pueden conocer historias de docentes, su proceso de trabajo (descubrimiento + interpretación + ideación + experimentación + evolución) y algunos estudios de caso en centros educativos.
Si quieres saber más ya hay incluso un documental, Design & Thinking, sobre el origen, el sentido y el valor del Design Thinking:
En España tenemos algunos casos muy interesantes de Design Thinking. Siguiéndole la pista a Juan Freireredescubrimos como ejemplos de Design Thinking tanto la experiencia del Medialab Prado como el Grado en Liderazgo Emprendedor e Innovación tanto en Mondragón como en Madrid. Más reciente aún, la Outliers School de Hugo Pardo Kuklinski, Carlos A. Scolari y Cristóbal Cobo se define como “un proyecto on-line multiplataforma “en vivo” sobre nuevas ideas y modelos de Diseño Educativo con aprendizaje basado en resolución de problemas y prototipado de soluciones”.
En definitiva, las estrategias de design thinking parecen ofrecer una vía de reflexión y acción para el cambio en contextos educativos. Por ello decidimos que había que explorarla y qué mejor contexto que dos jornadas con unos cuatrocientos miembros de equipos directivos en total que no podían sospechar que, en lugar de una ponencia de tres horas, pasarían seis horas dialogando, conociendo experiencias, imaginando y diseñando prototipos para después ofrecerlos a la comunidad y a sus propios centros.
Design Thinking para equipos directivos: por qué y cómo
Los equipos directivos tienen una importancia capital en el desarrollo de un centro educativo, obviamente, y los indicios en relación con la próxima ley educativa parecen señalar que aún tendrán más poder y capacidad de decisión. Por ello trabajar para que los equipos directivos estén preparados para afrontar los problemas con imaginación, creatividad, capacidad de liderazgo y sensibilidad cooperativa es fundamental para el bienestar y la mejora del sistema educativo.
Por ello cuando se ofrece al Grupo iCOBAE la posibilidad de colaborar en la formación de equipos directivos de las provincias de Sevilla y Málaga, tuvimos claro que había que abandonar la ponencia y explorar este nuevo camino. Hicimos la propuesta y ambas provincias, con las que ya hemos trabajado anteriormente, aceptaron el reto. Así pues, nos dispusimos a crear grupos de trabajo para trescientas personas en el caso de Sevilla y casi un centenar en el caso de Málaga: ¡todo un reto!
Así pues, en primer lugar diseñamos un cuestionario a través de Google Drive para conocer las preocupaciones y los intereses de los equipos directivos con los que íbamos a trabajar. Esta información era fundamental para poder afinar la experiencia y que esta girara en torno a sus necesidades y no alrededor de preocupaciones de la administración o de los ponentes.
En segundo lugar, ya en la sesión, los participantes fueron agrupados al comienzo de la sesión. En el caso de Sevilla los grupos se mantuvieron los dos días y en Málaga a lo largo de toda la jornada. En ambos casos, se intentó que los grupos fueran heterogéneos (procedencia, sexo, años de experiencia) pero eran homogéneos en cuanto a la etapa educativa donde trabajaban los participantes (Educación Primaria y Secundaria).
Se plantearon cuatro fases de trabajo: una primera fase de reflexión a través de tres dinámicas distintas (elaboración de un mandala, uso de metáforas visuales y el banco común de conocimientos de “planes y programas”), una segunda fase de aprendizaje (con pecha-kuchas centrados en los datos que los cuestionarios nos habían aportado), una tercera fase de diseño de prototipos (con una estrategia cooperativa, la mesa redonda) y la cuarta fase de comunicación (basada en dos actividades de evaluación entre iguales, la batidora y el ascensor).
El resultado de este trabajo ha sido una serie importante de prototipos educativos elaborados en muy poco tiempo y con un claro carácter exploratorio y de presentación de la dinámica para su uso en el centro educativo. En todo caso, quizás un vídeo con el desarrollo de la secuencia y algunos ejemplos de los prototipos diseñados puede ser ilustrativo:
Si prefieres leer las claves de la sesión y los prototipos con más tranquilidad, aquí te dejamos un pdf que recoge la experiencia:
Conclusiones de la experiencia y posibilidades de futuro
Es necesario establecer dos tipos de conclusiones: satisfacción de los equipos directivos y lecciones aprendidas. Comenzaremos por la satisfacción de los participantes. 
La valoración de la experiencia por parte de los participantes fue abrumadoramente positiva tanto en Sevilla como en Málaga. Recogimos algunos comentarios positivos como los siguientes:
  • Buena metodología, actividades novedosas aunque no de tiempo a profundizar.
  • Poder resolver dudas a problemas que se plantean en tu centro gracias a la ayuda de compañeros que están en tu misma situación: ¡Gracias!
  • Compartir experiencias, opiniones, problemas: muy bien lo de trabajar en grupo.
  • Diferente a lo esperado. Efectividad.
  • Me ha gustado conocer las experiencias de otros centros.
  • Me ha encantado, me ha servido un montón. A pesar de lo cansada que venía ha sido una buena terapia.
  • Me ha gustado, me ha divertido y me llevo trabajo en mi agenda.
  • Diversión aprendiendo. La actividad ha cumplido mis expectativas.
  • Conclusión: cree en lo que haces para que los demás te sigan.
  • Me ha gustado la metodología utilizada, el aprendizaje de técnicas cooperativas y el intercambio con compañeros y compañeras.
  • Interesante y muy comunicativa
  • Compartir experiencias es enriquecedor.
  • Al menos un espacio donde lo que imaginamos es posible.
  • Me gustan las actividades que fomentan el “conocer a gente nueva” pero que tienen las mismas inquietudes.
  • Relación genial con los compañeros. Dinámica muy buena.
  • Si el trabajo es juntos, ya es +
  • Catarsis grupal
Como comentarios negativos encontramos los siguientes:
  • Dinámica muy extresante (sic)
  • ¡Ha sido adelgazante!
  • Jornadas totalmente infantilizadas
  • Otra ubicación (Nota: en el caso de Sevilla la sesión se celebró en un auditorio tipo anfiteatro que no facilitaba en trabajo en equipo que requerían las dinámicas).
  • Completa pérdida de tiempo: irreal, iluso.
  • Seriedad en la formación
  • He aprendido poco. Poco aplicable a Secundaria.
  • Quizás con menos gente hubiera funcionado mejor.
En cuanto a las lecciones aprendidas, creemos que el potencial del design thinking en educación (y con los equipos directivos) es muy grande. El profesorado, en general, está dispuesto a pensar en alternativas a lo cotidiano y a la búsqueda creativa de soluciones y el design thinking le puede proporcionar un esquema de trabajo para encontrar respuestas y elaborar prototipos útiles en los centros.
Obviamente, como señalan algunos participantes, es más sencillo y probablemente más productivo realizar estas experiencias con menos participantes y con más tiempo. Sin embargo, en formación, como en la realidad escolar, no siempre se encuentran las condiciones ideales para experimentar nuevas prácticas. Eso sí, si nosotros hemos sido capaces de hacerlo con trescientas personas, ¡qué podrías hacer tú con un grupo de 25 y con mucho tiempo por delante! Pues adelante, anímate a probarlo y cuéntanos tu experiencia a través de los comentarios.

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Design Thinking para alumnos y profesores

Han diseñado puentes, cartuchos de impresora, lentillas, sillas, divanes, rascacielos, botones de teléfono y botones de camisa, útiles, platos, tenedores, collares para perros y huesos de goma, destornilladores, martillos, tornillos para martillos y clavos para destornilladores… Han fracasado y han rediseñado las herramientas del diseño y han triunfado para crear el método de Design Thinking, Pensamiento de Diseño. Una metodología para aprender a desaprender y hacer del pensamiento y la conducta creativa, una realidad cotidiana. IdeoService Design ToolsTim BrownMin Basadur y muchos otros en sus ámbitos específicos de estudio, han sabido adelantar al tedio gracias al arrebufo de personalidades en la carrera de la creatividad.  Pregunten a Ken Robinson y Edward De Bonocon todo su perchero de sombreros, el pensamiento de diseño arrancó en el marco-escuela de lo educativo y adelanta soluciones sin complejo alguno por su espontaneidad, experimentación, optimismo, divergencia, integración, humanidad y cercanía participativa a todo el que se acerca a probar.
Cuando el método científico y universalmente extendido no ha sido suficiente para responder a las preguntas de acuciante resolución en el siglo XXI, los diseñadores han querido rediseñarse a sí mismos y a nuestro pensamiento para ofrecer soluciones válidas. ¿Cómo terminar definitivamente con la contaminación en las ciudades?, ¿cómo evacuar una isla en menos de veinticuatro horas?, ¿cómo crear redes especializadas de conocimiento ordenado, participativo y gratuito?, ¿cómo asegurar sin seguros?, ¿cómo crear dependencias hospitalarias saludables en los tratamientos infantiles lejos del olor a laboratorio y blanco-azul hospital? Pero también ¿cómo entusiamar a tu comunidad educativa?, ¿cómo hacer que los padres acudan a las reuniones del colegio?, ¿cómo crear una nueva biblioteca en el centro?, ¿cómo rediseñar las funciones del profesor en la escuela del siglo XXI?, ¿cómo conseguir que trabajemos en equipo en nuestro claustro?
Si quieres acercarte a conocer las bases para la aplicación de las herramientas de Design Thinking en la escuela, hay barra libre en esta primera aproximación, muy visual y para experimentar sin complejos.

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