soltar el vaso…

A veces en la vida debemos afrontar preocupaciones pero siempre debemos intentar que nos afecten lo minimo posible. Os adjunto un relato que nos hace recapacitar en nuestras preocupaciones, debemos afrontarlas, pero no por mucho pensar y atormentarnos vamos a conseguir solucionarlas, leete este relato y comprenderás que el vaso hay que soltarlo¡¡¡¡¡
Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, ella preguntó ¿Cuánto pesa este vaso?
Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
Pero la psicóloga respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo. Si lo sostengo 1 minuto, no es problema, si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo, si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.
El peso del brazo no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado se vuelve. Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua. Si piensas en ellos un rato, no pasa nada. Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellos todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”

¡Acuérdate de soltar el vaso!

Ser quien eres

SER QUIEN ERES…

Nadie ha besado nunca a una mariposa.
Todas vuelan y surcan los cielos con alas de fragilidad hermosa.
Ninguna se queda. Ninguna se deja besar.
Es posible que logres atrapar alguna, pero nunca será tuya si no le das un beso.
Puedes retenerla, pincharla con un alfiler en un corcho y admirar su belleza muerta, y muerta lograr  besarla.
Pero mientras pueda volar, la realidad es que nunca nadie ha logrado besar a una mariposa.
Nadie ha atrapado nunca al viento.
Muchas veces lo intenté de niña con un bote de cristal.
Enroscaba la tapa con fuerza para que no escapara, pero el viento perdía su furia cuando estaba dentro y dejaba de ser viento para ser aire cautivo y dócil.
Al abrir el bote de nuevo, quería escucharlo silbar. Lo colocaba cerca del oído y sólo oía el hueco sordo del vacío.
La realidad es que nunca nadie ha atrapado el viento.
Nadie ha domado nunca al mar.
Hubo muchos marineros que quisieron domesticarlo. Pero el indómito mar les arrebató la vida en el intento. Les sedujo con sirenas y hasta les meció en dulces sueños al calor del sol, pero el mar tiene memoria y jamás olvida a quién intenta doblegarlo.
Jamás hubo un pirata capaz de robarle al mar su mayor tesoro, su libertad.
Lo cierto es que nadie ha domado nunca al mar.
No nacieron las mariposas para ser besadas, sino para volar.
No puede el viento silbar canciones de poeta incomprendido dentro de un bote de cristal, y el mar no sería el mar, si no rugiera con olas de espuma.
Y tú, amigo mío. ¿Sabes lo que te hace ser quien eres?

Paz Castelló

mariposa

Fuente original del artículo

Compartir… pequeñas lecciones

Un día despertarás y…

 

¿Y si nos levantamos?

 

imagine a world…

Supongo que, quien más quien menos, ha pensado en un mundo mejor, más justo, más solidario… Quizás no tantos han conseguido dar el paso, salir de su área de confort y saltar de la comodidad del sofá.

no dejes de volar