El poder de lo cotidiano

Generalmente lo que mayor impacto causa en nuestras vidas no es consecuencia de los grandes gestos, sino de las pequeñas acciones de cada día

 

Nueva York se conmueve ante la foto del trato humano de un policía a un indigente

Nueva York se conmueve ante la foto del trato humano de un policía a un indigente

La foto del momento en que el agente le entrega los calcetines y las botas. | Facebook
Da la vuelta al mundo un policía de Nueva York, fotografiado sin él saberlo mientras regala y coloca unas botas a un indigente, descalzo en pleno invierno en la calle.
02 DE DICIEMBRE DE 2012, NUEVA YORK

 Es probable que la labor como policía anti-terrorista que Lawrence DePrimo desempeñaba por las calles de Nueva York antes del 14 de noviembre fuera de por sí digna de elogio. Sin embargo, si ahora este agente se ha convertido en uno de los personajes del mes y en una de las caras más compartidas por Internet no es por su trabajo, sino por su humanidad.

Auqella gélida noche, DePrimo, de 25 años, que lleva tres en el puesto y que vive con sus padres en Long Island, estaba cubriendo la famosa gran vía turística Times Square cuando vio a un vagabundo de edad avanzada, tirado en el suelo de la mítica calle 42, descalzo en el frío neoyorkino.

En una ciudad en la que el continuo tránsito humano no permite detenerse a contemplar el paisaje, es complicado incluso que a alguien se le ocurra bajar la mirada a la altura del suelo. La noche del pasado 14 de noviembre, en mitad de ese tumulto, el oficial de la policía de Nueva York, Larry DePrimo, vio a aquel hombre a la intemperie.

 El agente se acercó a él y le regaló un par de zapatos y de calcetines con los que poder protegerse del frió del invierno. El momento fue inmortalizado desde el anonimato por una turista de Arizona -a la que sorprendió el gesto del policía- y tras una cadena de contactos fortuitos fue colgado luego en Facebook a través de la página del departamento.

La instantánea que retrata la cara más humana de las fuerzas del orden ha sido compartida en más de 400.000 ocasiones por los internautas.

 EL AGENTE LARRY DEPRIMO.
 Posteriormente DePrimo, ha explicado que él mismo llevaba puestos “dos pares de calcetines de invierno y un par de botas reglamentarias y aún así tenía frío”, por lo que enseguida quedó impactado al ver a un hombre con los pies descalzos -tendido en la Séptima Avenida a la altura de la calle 44-, que tenía que estar congelado.

DePrimo se acercó a la cercana tienda de Skechers y allí empleó los 75 dólares que llevaba encima para comprar unos calcetines térmicos y unas botas de invierno. A continuación, desanduvo el camino y le dio aquel regalo adelantado de Navidad al mendigo.  Al ver que tenía dificultades incluso para moverse, le puso él mismo los calcetines y las botas.

El agente, que lleva tres años en el cuerpo, asegura en entrevistas posteriores que cuando le ofreció las botas al indigente éste le respondió que “nunca había tenido un par de zapatos”. “Me sonrió de oreja a oreja”, explica DePrimo, “fue como si le hubiera dado un millón de dólares”. Le preguntó si quería una taza de café y él cortésmente declinó el ofrecimiento, aunque le respondió “Que Dios le bendiga”.

 LA FOTO
 Coincidió que Jennifer Foster, una turista procedente de Florence (Arizona), pasaba por allí. Conmovida por lo que vio, esta mujer, directora de comunicación del sheriff del condado de Pinal, tomó la foto y se la mandó a su homóloga en la policía de Nueva York . En su correo dice que el agente dijo, “Tengo estas botas de la talla 46 para usted, son para todo tipo de clima. Voy a ponérselos y a cuidar de usted”, escribió Foster en el correo.

“El agente se puso en cuclillas y procedió a ponerle calcetines y las botas nuevas a este hombre. He trabajado en la policía 17 años y no he estado tan impresionada en mi vida. Es importante, creo, que todos recordemos el motivo verdadero por el que estamos trabajando en esta profesión. El recuerdo que este agente nos ha regalado como nuestra profesión, esta memoria de la posible bondad humana, no es en vano “.

Por su parte,  DePrimo se fue a casa sin saber la impresión que había causado, ni de la foto que había inmortalizado aquel momento anónimo . Poco despué DePrimo recibió un mensaje de un amigo hablándole de la foto. “Estaba totalmente emocionado”.

 FINAL TRISTE
Sin embargo, la historia no tiene un final feliz. Las botas están «escondidas», afirmó el sin techo, Jeffre Hillman, de 54 años, al New York Times, que se topó con él mientras caminaba, nuevamente descalzo, en el barrio rico de Upper West side. «Valen mucho dinero», agregó. «Podría perder la vida» llevándolas, agregó.

Hillman se mostró sorprendido al enterarse de que el video había sido «publicado en YouTube y en todos lados sin permiso». «Y yo, ¿qué recibí?», se interrogó el veterano de guerra que vive desde hace 10 años en las calles de la Gran Manzana.

Colaborar es cosa de dos o más…

… porque colaborar es cosa de dos o más…

La increíble lluvia negra

Gustavo Gruñetas nunca esta contento con nada. Tenía muchos amigos y unos papás que le querían con locura, pero él sólo se fijaba en lo que no tenía o lo que estaba mal. Si le regalaban un coche, era demasiado grande o demasiado lento; si vistaba el zoo, volvía triste porque no le habían dejado dar de comer a los leones, y si jugaba al fútbol con sus amigos, protestaba porque eran muchos para un solo balón…

Pero no contaba Gustavo con Jocosilla, la nube bromista. Un día que paseaba por allí cerca, la nube escuchó las protestas de Gustavo, y corrió a verle. Y según llegó y se puso sobre su cabeza, comenzó a descargar una espesa lluvia negra. Era su broma favorita para los niños gruñones.

A Gustavo aquello no le gustó nada, y protestó aún mucho más. Y se enfadó incluso más cuando vio que daba igual a dónde fuera, porque la nube y su lluvia negra le perseguían. Y así estuvo casi una semana, sin poder escapar de la nube, y cada vez más enfadado.

Gustavo tenía una amiguita, una niña alegre y bondadosa llamada Alegrita, que fue la única que quiso acompañarle aquellos días, porque los demás se apartaban por miedo a mojarse y acabar totalmente negros. Y un día que Gustavo estaba ya cansado de la nube, le dijo:

– ¿Por qué no te animas? Deberías darte cuenta de que eres el único niño que tiene una nube para él, ¡y encima llueve agua negra! Podríamos jugar a hacer cosas divertidas con la nube, ¿no te parece?

Como Alegrita era su única compañía, y no quería que se fuera, Gustavo aceptó de muy mala gana. Alegrita le llevó hasta la piscina, y allí le dejó hasta que toda el agua se volvió negra. Entonces fueron a buscar otros niños, y aprovechando que con el agua negra no se veía nada ¡estuvieron jugando al escondite! Aún a regañadientes, Gustavo tuvo que reconocer que había sido muy divertido, pero más divertido aún fue jugar a mojar gatos: Gustavo corría junto a ellos, y en cuanto sentían el agua, daban unos saltos increíbles y huían de allí a todo correr haciendo gestos divertidísimos. En muy poco tiempo, todos los niños del pueblo estaban con Gustavo proponiendo e inventando nuevos juegos para la nube. Y por primera vez, Gustavo empezó a ver el lado bueno de las cosas, incluso de las que al principio parecían del todo malas.

Entonces la nube Jocosilla pensó en despedirse e ir con otros niños, pero antes de abandonar a Gustavo, le regaló dos días enteros de lluvias de colores, con las que inventaros los juegos más brillantes y divertidos. Y cuando desapareció, Gustavo ya no protestó; esta vez sabía fijarse en las cosas buenas, y se alegró mucho porque por fin estaba seco y podía volver a jugar a muchas cosas.


muros muy cerca

En la era de la comunicación, de la globalización, de la deslocalización… sigue habiendo tantos muros… Los del vídeo, lejos, pero… cuántos hay tan cerca… cuántos dentro de uno mismo…

Que vivan la humanidad, la fraternidad y la solidaridad…

Leo este artículo y… en fin… que vivan la humanidad, la fraternidad y la solidaridad!!

El sector del lujo creará medio millón de empleos en diez años

bolsos piel loewe El sector del lujo creará medio millón de empleos en diez años
El sector de lujo no conoce la crisis económica. Para los más ricos, los que compran marcas como Louis Vuitton, Loewe o Cartier, la crisis ni está ni se la espera.
Puede que por este motivo, el presidente del Círculo Fortuny (Asociación Española de las Empresas de Alta Gama) Carlos Falcó, ha asegurado que el sector del lujo está preparado para “crear más de medio millón de puestos de empleo en la próxima década en Europa, buena parte de ellos en España”.
En este sentido, Carlos Falcó ha asegurado que el sector de alta gama puede ser una “oportunidad” para muchos jóvenes españoles que se encuentran en paro, y ha revelado que la asociación creará una cátedra específica sobre esta rama con el Instituto de Empresa.
Para la asociación de empresas de lujo, “no se debe perder de vista este sector porque puede contribuir a crear una imagen de España fuerte que pueda competir con el resto de países, ya que actualmente el país es el número 36 del mundo en cuanto a niveles de competitividad”.
Además, el Círculo ha abogado por que España “se aproveche de las sinergias de la marca Europa y viceversa, pues así el continente volverá a consolidarse como una marca de calidad”. La secretaria general ha apostado por “dar la vuelta” a la imagen que tiene actualmente España en el exterior “aumentando la competitividad y trabajando de forma conjunta con Europa”, y ha pedido apoyo para las pymes, “tanto por parte de las instituciones como de la justicia, pues es vital que se proteja la propiedad intelectual”.